LAS ESTIMACIONES DE LA MORTALIDAD MATERNA PARA REPÚBLICA DOMINICANA.
I. LA MORTALIDAD MATERNA EN LAS FUENTES INTERNACIONALES.
1.1 Divergencias en las estimaciones internacionales de mortalidad materna
La adopción en el año 2000 de la Declaración del Milenio de las
Naciones Unidas por la Asamblea General de la ONU y la consecuente fijación de
los Objetivos de Desarrollo del Milenio
(ODM) han supuesto un reto estadístico para las instituciones internacionales
involucradas en el logro y seguimiento de las metas. El Objetivo 5 de los ODM,
mejorar la salud materna, detalla dos metas: el acceso universal a la salud
reproductiva y reducir la mortalidad materna a la mitad para el 2015.
En el caso de la mortalidad materna el reto estadístico era
especialmente complejo: a las
dificultades tradicionales de medición, se unía la necesidad de desarrollar una
metodología común que hiciera los resultados nacionales y globales más fiables,
comparables en el tiempo y entre países.
Durante los años 90 diferentes agencias internacionales enfrentaron
el reto. La OMS (Organización Mundial de la Salud) y el Fondo de las Naciones
Unidas para la Infancia (UNICEF) elaboraron en 1996 unas estimaciones
interinstitucionales de mortalidad materna para el año 1990 que inaugurarían
una serie de ejercicios similares a lo largo de la década y en el cambio de
siglo. UNICEF, la OMS y el UNFPA produjeron dos nuevos ejercicios en los años
2001 (para el año 1995) y 2004 (para el año 2000). En el año 2006 el grupo se
amplia para incorporar la participación del Banco Mundial y la División de
Población de Naciones Unidas y se realizan estimaciones para el 2005 publicadas
en el año 2008. Estas contribuciones no mantuvieron una homogeneidad metodológica
y estuvieron determinadas por una sustantiva limitación en la información estadística
disponible. El informe del 2008, por ejemplo no dispone de ningún tipo de dato
sobre mortalidad materna para 61 de los 171 países considerados. No obstante, impulsado
por el monitoreo del logro de los ODM, muchos países comenzaron a mejorar la
elaboración y el reporte de los insumos necesarios para los modelos de
estimación de los indicadores de mortalidad materna.
En el año 2010, el ahora denominado ahora Grupo Interagencial para la Estimación de la Mortalidad Materna (MMEIG
por sus siglas en inglés) bajo la dirección de académicos de la Universidad
de California en Berkeley, publica un nuevo informe para el que cuenta con
información de 148 de los 172 países considerados. El grupo contará además con
el asesoramiento técnico independiente de un grupo de expertos externos procedentes de diversas universidades de los
EE.UU. – el Technical Advisory Group (TAG) -.
Las nuevas estimaciones recalculan el número de muertes maternas y
la Razón de Mortalidad Materna (RMM) para los años 1990, 1995, 2000, 2005 y
2008 con una nueva metodología desarrollada para este informe y que se aplicará
en sucesivos informes del MMEIG en el 2012 y en el 2014. El último informe disponible a la fecha, el octavo, publicado en 2015,
modifica la metodología utilizada en los tres informes previos, con efectos
sustantivos sobre las estimaciones de la mortalidad materna en República
Dominicana (Grafico 1)
Gráfico 1. Razón de Mortalidad Materna (RMM) estimada
por el MMEIG
para República Dominicana en sucesivos informes
El informe
del año 2015 destaca por la reducción de la mortalidad estimada a lo largo de
toda la serie histórica. Si en informes previos la primera década del siglo XXI
viene caracterizada por valores de la RMM entre las 100 y 150 muertes por cada
100,000 nacidos vivos, el nuevo dato fruto de la actualización metodológica,
sitúa la banda de fluctuación entre 50 y 100 muertes maternas por cien mil
nacidos vivos.
La diferencia, en el caso de las estimaciones globales y
regionales, no es tan acusada y puede interpretarse como una mejora continua
resultado de la nueva información disponible y del perfeccionamiento de los
parámetros del modelo de estimación (Gráfico 2)
Gráfico 2. Razón de
Mortalidad Materna estimada por el MMEIG
para la población mundial en sucesivos
informes
Las del MMEIG no son las únicas estimaciones globales de la razón
de mortalidad materna. Instituciones e investigadores han propuesto y publicado
metodologías alternativas para estimar la mortalidad en el mundo y en cada
país. Por ejemplo el Instituto de
Métrica y Evaluación de la Salud (IHME por sus siglas en inglés) ha publicado
una serie de estimaciones[1] cuyos resultados globales se aproximan a los del MMEIG. Los
resultados nacionales presentan en general más diversidad. Para el
caso dominicano el IMHE estima niveles de mortalidad materna notoriamente bajos
a la altura del año 2013.
Tabla 1. Razón de Mortalidad Materna estimada por el IHME.
República Dominicana, 1990,2003 y 2013.
Año
|
RMM
|
1990
|
73.8
|
2003
|
60.5
|
2013
|
40.8
|
Ambos
modelos coinciden en explotar las posibilidades que ofrece el análisis de
regresión para realizar estimaciones cuando nos encontramos con ausencia de
datos o con datos de mala calidad[1]. Pero
difieren ampliamente en el tratamiento de la información de acuerdo con su
calidad, en los ajustes que se aplican a los datos disponibles, en las
asunciones, en las variables de predicción del modelo y en el tratamiento de
las muertes atribuidas al SIDA entre otras cuestiones importantes.
En
definitiva, las estimaciones de
mortalidad materna para Republica Dominicana realizadas a nivel internacional
muestran divergencias entre las diversas fuentes y dentro de una misma fuente a
lo largo de tiempo. Las diferencias derivan fundamentalmente de la
utilización de diferentes metodologías de cálculo pero también, como veremos, de
los insumos de información estadística utilizados en los modelos.
Pero las
divergencias en la estimación de la mortalidad materna no se presentan
únicamente al comparar diferentes fuentes internacionales. La comparación de las fuentes internacionales con las nacionales
también arroja divergencias significativas. La tabla 2 muestra esta
situación para el caso dominicano:
Tabla 2. Razón de Mortalidad Materna según diversas fuentes
nacionales e internacionales. República Dominicana.
Año
|
IHME
|
MMEIG
2015
|
SISDOM
2015*
|
Portal
ODM*
|
1990
|
73.8
|
198
|
121,6
|
|
2000
|
99,4
|
|||
2001
|
91,9
|
91,9
|
||
2002
|
130,2
|
130,2
|
||
2003
|
60.5
|
124,8
|
124,8
|
|
2004
|
146,8
|
146,8
|
||
2005
|
64
|
154,8
|
154,8
|
|
2006
|
143,1
|
143,1
|
||
2007
|
127,1
|
127,1
|
||
2008
|
141,8
|
141,8
|
||
2009
|
142,5
|
142,5
|
||
2010
|
75
|
130,7
|
133,4
|
|
2011
|
104,5
|
106,6
|
||
2012
|
106,0
|
106
|
||
2013
|
40.8
|
108,7
|
107,3
|
|
2014
|
||||
2015
|
92
|
*El Sistema
de Indicadores Sociales de República Dominicana (SISDOM) puede consultarse
en la dirección: electrónica http://economia.gob.do/mepyd/despacho/unidad-asesora-de-analisis-economico-y-social/sisdom/sisdom-2015/; el Portal de los Objetivos de
Desarrollo del Milenio ODM puede consultarse en la dirección: odm.gob.do
El
problema no es exclusivo de República Dominicana. En un documento del año 2015,
la CEPAL[1]
analiza las causas por las que los datos nacionales de mortalidad materna en
América Latina difieren tradicionalmente de los datos que publica en MMEIG,
señalando tres principales:
i) La inclusión de las muertes tardías en la definición operativa de
muertes maternas; ii) La fuente de datos de los nacimientos utilizada en la
estimación de la RMM y iii) La aplicación por defecto de un factor de ajuste
por clasificación errónea a los países que no han documentado adecuadamente los
procesos de evaluación de la calidad de la información de sus sistemas de registro
de la mortalidad materna
Magda Ruiz Salguero, Lina Márquez y Tim Miller (2015)
De
los tres factores citados, es el tercero el que tendrá un efecto más importante
en las divergencias que se constatan. El tratamiento de la información primaria, entregada por los
países (Ministerios de Salud, Institutos de Estadística) a los organismos
internacionales, es la principal causa de divergencia entre las estimaciones
internacionales y las que realizan los propios países. Pero
no todos los países se verán afectados de la misma manera. Paradójicamente
serán los países con mejores registros de muertes maternas los más penalizados
por la aplicación del factor de ajuste por clasificación errónea que incrementa
en un 50% el número de las muertes reportadas por el país. República Dominicana
nunca formó parte de ese grupo de países, sino que se encontraba en el
denominado “Grupo B”, que en el penúltimo informe del MMEIG incluía al 52% de
los 181 países considerados en el informe[2].
1.2 La metodología del Grupo Interagencial de Naciones Unidas para la estimación de la mortalidad materna (MMEIG) hasta el año 2014
Los informes del MMEIG publicados en 2010,
2012 y 2014 utilizaban una misma metodología para estimar la razón de
mortalidad materna. En una primera fase
los países se clasificaban en tres grupos, A, B y C de acuerdo con la
disponibilidad y calidad de sus datos:
Tabla 3. Clasificación de los países según la calidad de las
fuentes
de datos disponibles. Trends in maternal mortality: 1990 to 2013. WHO.
Para valorar la calidad de los datos
provenientes de registros, elemento central de la clasificación anterior, los
países se clasificaron también en tres grupos:
- Grupo 1: se caracterizan por disponer de datos de registro previos a 1996 y posteriores a 2007, tener datos para la mayoría de los años de la serie, una cobertura de al menos el 85% en la mayoría de los años y las causas de defunción mal definidas no deben superar el 20% del total. Todos entraban a formar parte del Grupo A.
- Grupo 2: tienen datos de registro con una cobertura superior al 60% pero inferior al 85% en la mayoría de la serie anual y la mala clasificación de la causa de muerte no supera el 20% de los casos en la mayoría de los años de la serie. Todos estos países entraron a formar parte del Grupo B, junto con aquellos que disponían de otras fuentes alternativas (no de registro) de datos de calidad.
- Grupo 3: tienen una cobertura inferior al 85% y la mala clasificación supera el 20% en la gran mayoría de los años. Estos países (ninguno de América Latina) pasaron a formar parte del grupo C.
En
el caso de los países del grupo A, aquellos con mejores registros, los datos del
registro de defunciones se utilizaban directamente para realizar la estimación
de la MMR. Pero previamente se realizaban fuertes ajustes para corregir el
subregistro y los errores de clasificación[1]:
Completeness was then assessed and
adjusted by methods described by Mathers et al in 2005. To further adjust for
underreporting of maternal deaths due to potential misclassification, the
numbers of maternal deaths were multiplied by a factor of 1.5, or by a
country-specific factor where appropriate evidence is available. The default factor
of 1.5 was derived from previous studies[2]
WHO (2014)
Dado que la mayoría de los países
latinoamericanos del grupo A no disponían de estudios[3]
para avalar factores de corrección diferentes al 1.5, las muertes reportadas se
incrementaban en un cincuenta por cierto para entrar en el cálculo del MMEIG.
República Dominicana fue clasificada entre
los países del Grupo B. La metodología de cálculo cambia radicalmente para ese
grupo de países. De hecho la información provista por los países no se utiliza
directamente para el cálculo de la mortalidad materna. Tanto para los países
del grupo B como los del grupo C el MMEIG aplica un modelo de regresión que
pone en relación la mortalidad materna con otras variables socioeconómicas que
se han mostrado capaces de predecir su comportamiento:
Como primer paso del modelo, se estima la proporción de muertes de
mujeres que son maternas (PMD) mediante un modelo que mide la exposición al
riesgo sobre la base de cinco factores de predicción: el producto interno bruto
(PIB) per cápita —como indicador del desarrollo económico—, la proporción de
partos atendidos por personal calificado —como indicador del estado de los
servicios de salud—, la tasa de fecundidad general (nacidos vivos por cada
mujer de entre 15 y 49 años de edad) como indicador de la exposición al riesgo,
y un efecto país y un efecto región. Puesto que el modelo no incluye las
muertes relacionadas con el VIH/SIDA, se agrega una estimación independiente de
muertes maternas indirectas por causas relacionadas con esta patología.
Magda Ruiz
Salguero, Tim Miller, Lina Márquez, María Cecilia Villarroel (2015)
En el primer paso del cálculo, el modelo de
regresión arroja como resultado el valor para un indicador concreto: el
porcentaje de muertes maternas sobre el total de las muertes de mujeres en edad
fértil. Una vez obtenido este valor, el segundo paso del cálculo consiste en
aplicar dicho porcentaje al número de defunciones de mujeres en edad fértil de
cada país. El MMEIG calcula las defunciones de mujeres en edad fértil aplicando
las probabilidades de morir de las tablas de vida de la OMS a la población
estimada de la edad y sexo considerado que produce la División de Población de
Naciones Unidas. El modelo permite obtener una estimación del porcentaje de
muertes de mujeres en edad fértil que son muertes maternas. Este cálculo
inicial excluye sin embargo a las muertes maternas vinculadas al VIH-SIDA. La
alta incidencia de esta enfermedad en algunos países subsaharianos motivó que
el modelo estimase aparte las muertes maternas vinculadas al VIH-SIDA. Seria prolijo
describir este cálculo, por lo que no lo incluimos en el documento. Baste decir
que implica asumir varios supuestos basados en información de expertos[4].
Una vez sumadas las muertes maternas
vinculadas al VIH-SIDA y las que no lo están, el último paso es semejante para
los tres grupos de países: el valor estimado de muertes maternas obtenido sirve
entonces de numerador para cálculo de la razón de mortalidad materna, al ser
dividido por el número de nacidos vivos, tomados también de las estimaciones de
la División de Población de Naciones Unidas. Cabe señalar que este cálculo se
realiza de forma agrupada para períodos de cinco años. Es decir se suman las
muertes maternas estimadas de cinco años y se divisen entre los nacimientos ocurridos
en esos cinco años. El resultado es un valor para el año central del quinquenio
que coincide con los años terminados en cinco y cero[5].
Podemos reproducir este cálculo, aplicado a
los países del grupo B y C, para el caso dominicano a modo de ejemplo. Dados
los valores del intercepto (2.54), el efecto país (0.76) y el efecto región
(0.16), basta con incluir los valores de las tres variables en la ecuación de
regresión para obtener el estimado de PM (excluyendo VIH-SIDA).
ln(PM) = 2,54 –
0,3062*ln(PIB) + 0,9670*ln(TGF) – 0,8398*SAB + 0,76 + 0,16
CEPAL[6]
presenta la información utilizada por el MMEIG para estimar el dato de RD,
tomada de fuentes internacionales (Banco Mundial, Organización Mundial de la
Salud, División de Población de NN.UU, UNICEF) para estimar el porcentaje de
muertes maternas (PM) entre las muertes de mujeres en edad fértil. El cálculo
corresponde al informe 1990-2013 del MMEIG y el ejemplo aplica para la
estimación del año 2010.
Tabla 4. Valores de las variables incluidas en el cálculo del
porcentaje de muertes de mujeres en edad fértil que son muertes maternas. República
Dominicana. Estimación para el año 2010. Informe 1990-2013 del MMEIG.
Variables
|
Valor RD
|
Producto Interior Bruto per capita (PIB) en US$
|
8231
|
Tasa de Fecundidad General
(TFG)
|
0.08
|
Porcentaje de partos
atendidos por personal calificado (SAB)
|
98%
|
Resultado: porcentaje de muertes maternas
(PM)
|
8%
|
Para
el año 2010, año central del quinquenio 2008-2012, la ecuación queda como
sigue:
ln(0,08) = 2.54 – 0.3062*ln(8231) + 0.9670*ln(0.08) – 0.8398*0.98 + 0.76
+ 0.16
El 0.08 u 8% representa el porcentaje
estimado de las muertes maternas entre las muertes de mujeres en edad fértil en
República Dominicana sin considerar los efector del VIH-SIDA. Un ajuste
adicional para incluir en la estimación el efecto del VIH-SIDA arroja un
resultado final del 6.5%.
Con este dato y recurriendo de nuevo a
fuentes de información internacional (División de Población de Naciones Unidas,
OMS) puede estimarse el número de muertes maternas y la razón de mortalidad
materna[1].
Tabla 5. Valores de las variables incluidas en el cálculo de la
RMM. República Dominicana. Estimación para el año 2010. Informe 1990-2013 del
MMEIG.
Variables
|
Valor RD
|
Muertes de mujeres de 15 a 49
años
|
4445
|
Muertes maternas
|
289
|
Nacidos vivos
|
219237
|
Resultado: RMM (por 100.000 nacidos vivos)
|
8%
|
La descripción previa permite concluir que
el papel de los datos nacionales y los ajustes que estos datos reciben es muy
importante para estimar la mortalidad materna de los países del grupo A. Pero el dato de los países del grupo B
(como República Dominicana) no se utiliza para el cálculo de la mortalidad
materna, solo sirve (unido al dato de los países del grupo A) para obtener los
parámetros del modelo de regresión.
Esto implica que los datos nacionales y los
internacionales del MMEIG sobre mortalidad materna pueden distanciarse por dos
razones principales[1]: 1) por la aplicación de
factores de corrección excesivamente elevados (1.5 por defecto) a los datos de
muertes maternas registrados de los países del grupo A; 2) por las limitaciones
del modelo de regresión para predecir con precisión el porcentaje de muertes
maternas en cada uno de los países del grupo B (independientemente de su
desempeño global).
1.3 El tratamiento estadístico de los datos provenientes de países con fuentes de información deficientes.
En la sección previa hemos comprobado que,
para los países del Grupo B, los datos nacionales aportados al MMEIG solo se
consideran para construir el modelo de regresión, pero no intervienen
directamente en el cálculo de las estimaciones de mortalidad materna
nacionales.
Los
imputs para construir el modelo de regresión provienen de los registros de
hechos vitales de los países del grupo A y, en el caso de los países Grupo B, también
de encuestas de fecundidad, sistemas de vigilancia, búsqueda activa, procedimientos
tipo RAMOS, etc.
Los datos así obtenidos sufren un ajuste
previo, semejante al descrito para los países del Grupo A cuando los datos provienen
de registros de hechos vitales. Pero si provienen de otro tipo de fuente se les
aplica un factor 1.1, es decir se incrementan en un 10% en el entendido de que
hay una cierta sub identificación de algunos tipos de muertes maternas (como
las debidas a abortos).
Deaths from civil registration were
adjusted upwards (by a factor of 1.5 by default or by a country-specific
misclassification factor as noted earlier, see Appendix 1) for
misclassification and then divided by the number of deaths of women aged 15–49
years to derive the PM. Observed deaths from other sources (e.g. surveys,
surveillance systems, censuses, RAMOS, sample registration system and others)
were adjusted upwards by a factor of 1.1 (24).
WHO (2014)
Cuando
los datos disponibles se refieren a las muertes relacionadas con el embarazo en
sentido amplio (como en el caso de las encuestas DHS o MICs) se corrigen a la
baja para acercarse al valor de las verdaderas muertes maternas[1]:
For countries of Sub-Saharan Africa we
assumed π=0.10, and for all others we assumed π=0.15. For countries with negligible
levels of HIV/AIDS, observed values of PM [Proportion of maternal deaths] based
on a pregnancy-related definition were multiplied by 1−π before serving as an input to the model.
John R. Wilmoth, Nobuko Mizoguchi, Mikkel Z. Oestergaard, Lale Say,
Colin D. Mathers, Sarah Zureick-Brown, Mie Inoue, Doris Chou (2014)
Tabla 6. Fórmulas de cálculo y ajustes en los datos para la
estimación de la RMM según grupo de países
Países Grupo A
|
Países Grupo B
|
Países Grupo C
|
|
Tipo
de calculo
|
Directo
|
Modelo
de regresión lineal
|
|
Fórmula
|
RMM=
Defunciones maternas ajustadas / Nacimientos x100,000
|
RMM
= PM x Defunciones MEF / Nacimientos
Donde
PM (proporción de las muertes de mujeres en
edad materna que son muertes maternas) se estima:
log(PM)
= β0 + β1 log(PIB) + β2 log(TFG) + β3 SABi + αc + αR + ε
Nota: los valores de los parámetros y los interceptos
han variado en los diferentes estudios.
|
|
Ajustes
|
Para
el numerador: Ajuste variable de la cobertura y la mala clasificación
(1.5 por defecto) de las muertes maternas reportadas. El valor ajustado entra
en el numerador
|
Para los imputs del modelo: Ajuste variable
de la cobertura y la mala clasificación
-multiplicador específico de país o bien 1.5 por
defecto para la información proveniente de registros advos.
- 0.90 ó 0.85 para la información procedente de
encuestas que calculan las muertes relacionadas con el embarazo en sentido
amplio
- 1.1 de la información procedente de otras fuentes
(sistemas de vigilancia, RAMOS, etc.)
|
|
Ajuste
de las defunciones maternas por SIDA
|
|||
1.4 Calcular la mortalidad materna ignorando los datos nacionales
Las
diferencias entre los datos nacionales y los internacionales encuentran una
primera explicación en el hecho de que los datos directos sobre muertes
maternas producidos en el país hayan tenido escaso uso por parte de los modelos
teóricos diseñado a nivel internacional, al menos para una parte considerable
de los países de América Latina. También en la aplicación de factores de
corrección muy elevados a los datos de registro.
Pero
la postergación de los datos nacionales aumenta cuando consideramos otros datos
esenciales para el cálculo final de la RMM como las tablas de vida (que
permiten calcular el número de mujeres muertas en edad fértil por todas las causas)
y los nacimientos anuales. Estos datos tampoco se reciben de las instituciones
nacionales de estadística o de salud, sino que se toman la Organización Mundial
de la Salud (OMS/WHO) y de los cálculos que realiza la División de Población de
Naciones Unidas.
A
este respecto ya CEPAL ha señalado la problemática derivada de la postergación
de las fuentes nacionales, en concreto de los datos sobre nacimientos:
En general se observa
una diferencia entre los nacimientos ocurridos y registrados en las
estadísticas oficiales de los países con buenos registros y los utilizados por
el MMEIG en su estimación de la Razón de Mortalidad Materna, que corresponden a
los nacimientos implícitos en las proyecciones elaboradas por la División de
Población de las Naciones Unidas.
Magda Ruiz Salguero, Lina Márquez y Tim Miller (2015)
Las
diferencias no surgen únicamente para los países con buenos registros de
nacimientos: los países clasificados en el grupo B, como República Dominicana,
aún con registros deficientes realizan sus propias estimaciones de nacimientos,
de población y de mortalidad que no son necesariamente semejantes a las que
maneja la División de Población de Naciones Unidas. La mayoría de las veces las
diferencias entre los datos nacionales e internacionales responden a un
problema de actualización del repositorio internacional que no incorpora en
tiempo real los nuevos ejercicios demográficos nacionales.
En definitiva, la indiferencia relativa de
los datos nacionales para el cálculo de las muertes maternas en los países del
Grupo B, y su radical corrección en los países del Grupo A que no cuentan con
estudios específicos sobre clasificación errónea de la causa de muerte (la
mayoría de los de América Latina), se acrecienta por el hecho añadido de que la
información de población que es necesaria para calcular la RMM se obtiene también
de fuentes internacionales. Todo ello
contribuye en última instancia a aumentar el desajuste entre las estimaciones
nacionales y las internacionales.
1.5 Poner en valor los datos: la nueva metodología del MMEIG en el informe 2015
Tres
informes sucesivos del Grupo Interagencial han utilizado la metodología
descrita en el punto anterior. Pero en el año 2015 un nuevo informe presenta
una metodología renovada[1].
En buena medida este cambio responde a las críticas recibidas desde los niveles
nacionales. Criticas que a su vez se vinculan con la relevancia del indicador
en el marco del monitoreo de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y,
desde el 2015, de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
La
nueva metodología va a retomar la importancia de los datos nacionales para
aquellos países que venían siendo catalogados dentro del grupo B pero que
pueden presentar series largas de datos (como República Dominicana). El informe 2015 reconoce que la metodología
anterior, al privilegiar el peso de las variables predictoras frente a los
datos reportados, arrojaba resultados inexactos[2].
Firstly, the rate of change in the (non-AIDS) MMR for
countries in group B follows from Eq. 2 [log(PM) = β0 + β1 log(PIB) + β2 log(TFG) + β3 SABi + αc + αR + ε] and is thus determined by rates of change in
covariates and global regression coefficients, which can result in inaccurate
estimates of trends.
Leontine
Alkema el al. (November 2015)
La
segunda innovación tiene que ver con el ajuste que reciben los datos que entran
al modelo de regresión. El tratamiento previo abordaba uniformemente todos los
datos recibidos, independientemente de la calidad comprobable de las diferentes
observaciones:
…when fitting the multilevel model, all adjusted observations are
treated equally regardless of data quality and uncertainty associated with the
observation. This is not appropriate given the great variation in error
variance associated with the different observations.
Leontine Alkema et al. (November
2015)
El nuevo modelo bayesiano de estimación de
la mortalidad materna pretende ser capaz de ajustarse mejor a los datos, dando
más peso a aquellos estudios o fuentes que ofrezcan una mejor calidad en un
periodo determinado. También pretende incorporar las mejoras en la calidad
del dato recibido a lo largo del tiempo, por ejemplo de los países que
reportaban resultados de encuesta y empiezan a reportar datos de registros
vitales mejorados. Todo ello sin perder la capacidad de realizar estimaciones
para aquellos países que no presentan datos en absoluto.
En
síntesis la metodologia propuesta parte la regresión utilizada los grupos de
países C y B en los informes previos, en la que tres covariables - PIB, Tasa de
Fertilidad General y porcentaje de partos atendidos por personal especializado –
sirven para estimar la mortalidad materna esperada. A dicha estimación se le
añade un multiplicador específico para cada país y año que incorpora (al alza o
a la baja) la influencia de los datos disponibles de acuerdo a su calidad.
This Bayesian model extends the approach previously used by the UN MMEIG
to better capture trends in, and uncertainty around, country data: it combines
the rate of change implied by a multilevel regression model with a flexible
time series model to capture data-driven changes in country-specific MMRs[3]
Leontine Alkema et al. (November
2015)
Este
procedimiento se aplica de manera indiferente a todos los países, lo que exime
de realizar la clasificación entre grupos de países (A, B y C) propia de la metodología
previa. Todos los países parten de una
estimación inicial basada en la sólida relación existente entre las tres
variables predictoras del modelo y la variable dependiente. La estimación se
corrige con el multiplicador, un distorsionador
cuya influencia es nula en los países sin datos disponibles, relevante en los
países con información de calidad intermedia y determinante en los países con
información estadística de buena calidad.
Como
en versiones anteriores, los datos brutos se ajustan de forma previa a su
inserción en el modelo y, en general, los criterios de ajuste son semejantes:
- no se aplican ajustes a la información proveniente de estudios especializados (se asumen las del estudio).
- los datos provenientes de fuentes diferentes a los registros de hechos vitales o a estudios especializados se multiplican por un factor 1.1 para compensar el subregistro.
- cuando la información que se reporta está referida a muertes vinculadas con el embarazo se considera que el 85% (países subsaharianos) o el 90% (resto de países de mediano y bajo ingreso) de esas muertes son verdaderas muertes maternas (no accidentales o incidentales).
El
ajuste de los datos provenientes de registros vitales, sin embargo, tiene un
tratamiento diferente en este nuevo informe del MMEIG. Todas las observaciones
aportadas por los registros de hechos vitales son valoradas con un factor de
acuerdo al grado de “usabilidad” del dato.
For VR [vital register] observation
i, its usability ui is defined as the fraction of all-cause deaths in the
country-year for which causes have been assessed in the VR. It is the product
of the completeness of the VR and the percentage of deaths with a well-defined
cause.
Leontine Alkema et al. (November
2015)
Nótese
que ahora, y a diferencia de los informes previos, el ajuste se aplica a cada
observación y no al conjunto de los datos del país. Por tanto no hablamos de
países A, B o C, sino de observaciones tipo I, II o III:
This method of categorizing each year of a country’s VR data, rather
than placing all of a country’s data into the same category (as in the previous
estimation round), takes into account changes in data quality over time. For
example, if a country strengthens its CRVS system, data from years after the
system improvement can be categorized as type I, even if data from earlier
years were classified as type II.
WHO 2015
La usabilidad
de la observación y su confiabilidad determina la forma de calcular el factor
de ajuste[4].
Las observaciones calificadas como de Tipo I, que son las que presentan los
países con mejores registros de hechos vitales, solo reciben un ajuste inicial.
Pero para las observaciones de Tipo II se calcula un ajuste adicional
dependiendo del grado de usabilidad de cada una de las observaciones brutas.
Tabla 7. Usabilidad de los registros de hechos vitales
Usabilidad
de los registros de hechos vitales
|
Usabilidad
de la observación
|
Condiciones
adicionales (confiabiliad)
|
Tipo
I
|
>80%
|
Observación
perteneciente a una serie continua (con no más de un año sin dato en la
serie) de registros vitales con al menos tres observaciones con usabilidad
por encima del 60%
|
Tipo
II
|
>60%
|
Observación
perteneciente a una serie continua (con no más de un año sin dato en la
serie) de registros vitales con al menos tres observaciones con usabilidad
por encima del 60%
|
Tipo
III
|
Calidad sin evaluar
|
|
Excluidos
|
<60 o:p="">60>
|
La
observación queda excluida aunque está por encima del 60% de usabilidad
cuando no forma parte de una serie continua de al menos tres años por encima
de ese valor y no más de un año sin dato en la serie
El
ajuste inicial, el único que reciben las observaciones calificadas como de tipo
I, es de 1.5 por defecto. Pero cuando se presentan estudios especializados que
arrojan otros valores de ajuste diferentes, serán estos los que se apliquen. En
este punto la metodología del Informe 2015 no difiere de la de informes
anteriores. El ajuste adicional se aplica las observaciones de tipo II o III y
permite incrementar o reducir el ajuste de acuerdo con los cambios en la
usabilidad del dato disponible
Finalmente,
el modelo mantiene el cálculo separado de las muertes maternas[1]
vinculadas al VIH-SIDA. La metodología es la misma que la de los informes
previos y el resultado se adiciona a las muertes maternas estimadas para las
muertes no vinculadas al VIH-SIDA.
Los resultados de la aplicación de la nueva
metodología suponen un cambio sustancial con respecto a las estimaciones
realizadas con la metodología previa (ver Gráfico 1). Tanto en los niveles
de mortalidad como en su tendencia. Estas cuestiones serán objeto de un segundo
trabajo que esperamos presentar en breve.
NOTAS
1. Nicholas J Kassebaum (2014). Global, regional, and national levels and causes of maternal mortality during 1990–2013: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2013. The Lancet, Vol. 384, p. 980–1004. http://www.thelancet.com/pdfs/journals/lancet/PIIS0140-6736(14)60696-6.pdf
2. Para una somera comparación entre ambas metodologías se puede consultar el documento elaborado por el Grupo de Trabajo Regional para la Reducción de la Mortalidad Materna (Marzo 2012) Estimaciones de Mortalidad Materna en América Latina y el Caribe: Un breve panorama.
3. Magda Ruiz Salguero, Lina Márquez y Tim Miller (2015). La mortalidad materna: ¿por qué difieren las mediciones externas de las cifras de los países? CEPAL. El informe trabaja comparando los datos nacionales reportados a la OPS con la información publicada en 2014 por el MMEIG en su informe Trends in Maternal Mortality: 1990 to 2013. Por tanto está pendiente de evaluar las eventuales diferencias derivadas de la aplicación de la nueva metodología del MMEIG usada en el informe de 2015.
4. Los países latinoamericanos incluidos en el Grupo B eran Bolivia (Estado Plurinacional de), Brasil, Ecuador, El Salvador, Haití, Honduras, Nicaragua, Paraguay, Perú la propia República Dominicana
5. WHO (2014). Trends in maternal mortality: 1990 to 2013. Estimates by WHO, UNICEF, UNFPA, The World Bank and the United Nations Population Division.
6. Se distinguen dos factores de ajuste diferentes: un pequeño ajuste por subregistro (entre el 1 y el 1.18) calculado para cada país con la metodología de Mathers el al. (2005) y un ajuste por mala clasificación variable de acuerdo con los estudios disponibles en cada país pero que se sitúa por defecto en el 1.5 en caso de ausencia de estudios; este factor sería el decisivo por su influencia sobre los estimados. Véase Magda Ruiz Salguero, Tim Miller, Lina Márquez, María Cecilia Villarroel (2015). Hacia la armonización de las estimaciones de mortalidad materna en América Latina Actualización y ampliación a los 20 países de la región. CEPAL.
7. Solo México (factor 0.99), Guatemala (factor 1.73) y Brasil (factor 1.40) disponían de estudios de esta índole en el informe de 2014 entre los países latinoamericanos. Brasil forma parte de los países del grupo B, mientras Guatemala y México son del Grupo A, compuesto, además de por los dos anteriores, por Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Panamá, Uruguay y Venezuela (República Bolivariana de)
8. Los detalles del modelo pueden consultarse en John R. Wilmoth, Nobuko Mizoguchi, Mikkel Z. Oestergaard, Lale Say, Colin D. Mathers, Sarah Zureick-Brown, Mie Inoue, Doris Chou (2014). New Method for Deriving Global Estimates of Maternal Mortality. Stat Politics Policy 3 (2).
9. Se han publicado estimaciones para otros años no terminados en cinco y cero (2008, 2013) cuando se trata del año final de una serie. La metodología el cálculo de la RMM en estos años especiales sufre modificaciones significativas.
10. Magda Ruiz Salguer, Tim Miller, Lina Márquez, María Cecilia Villarroel (2015). Hacia la armonización de las estimaciones de mortalidad maternal en América Latina. Actualización y ampliación a los 20 países de la región. CEPAL.
11. En realidad la división entre muertes y nacimientos se realiza agregada para cinco años. Se he realizado solo para uno por claridad expositiva siguiendo en esto a la publicación citada de la CEPAL
12. Hay otras razones relevantes que exigen una consideración detenida, pero quizás no tienen la misma relevancia para el resultado final de la estimación para República Dominicana (aunque sí en otros países): la inclusión o exclusión de las muertes tardías en el cálculo del indicador, los distintos intervalos de edad considerados para definir la edad fértil y los pormenores de la codificación de las MM con las distintas versiones de la Clasificación internacional de Enfermedades (CIE). Ver al respecto Magda Ruiz Salguero, Lina Márquez y Tim Miller (2015). La mortalidad materna: ¿por qué difieren las mediciones externas de las cifras de los países? CEPAL.
13. John R. Wilmoth, Nobuko Mizoguchi, Mikkel Z. Oestergaard, Lale Say, Colin D. Mathers, Sarah Zureick-Brown, Mie Inoue, Doris Chou (2014). A New Method for Deriving Global Estimates of Maternal Mortality. Stat Politics Policy, 3(2).
14. WHO (2015). Trends in maternal mortality: 1990 to 2015. Estimates by WHO, UNFPA, The World Bank and the United Nations Population Division.
15. Leontine Alkema, Sanqian Zhang, Doris Chou, Alison Gemmill, Ann-Beth Moller, Doris Ma Fat, Lale Say, Colin Mathers, Daniel Hogan (November 2015). Bayesian approach to the global estimation of maternal mortality.
16. El MMEIG señala que el modelo de series de tiempo ARIMA (autoregressive integrated moving average) añade a la tasa de cambio prevista por el modelo de regresión multinivel, una corrección que toma en cuenta los cambios en los datos específicos de cada país para el cálculo de la razón de mortalidad materna. También se toma en cuenta la variedad en la calidad del dato proveniente de las distintas fuentes, lo que reduciría el sesgo y facilitaría la inclusión de diferentes fuentes de datos para un mismo país.
17. La calidad de cada observación se mide por 1) su “usabilidad”, una combinación de la exhaustividad del registro y la adecuada clasificación de la causa de muerte, y por 2) la “confiabilidad” del dato, medida a través del número de observaciones disponibles, en el entendido de que un registro regular a lo largo del tiempo indica un buen funcionamiento del sistema de registro de hechos vitales.
18. Específicamente el cálculo del porcentaje de las muertes maternas entre las muertes de mujeres en edad fértil.


