(Este es el primero de tres artículos redactados para el blog de la Oficina Nacional de Estadística de República Dominicana, blog.one.gob.do)
1. ¿A dónde va un dominicano cuando se va “pa‘ Higüey”?
La pregunta parece tonta pero quizás no lo sea tanto si lo pensamos
detenidamente. ¿Se dirige a la ciudad de Salvaleón de Higuëy a ver la basílica
de la Altagracia? ¿Quizás viaja a visitar a su familia en el Batey San Germán,
en la zona rural del municipio de Higüey? ¿O se va de fin de semana a un hotel
en el municipio de Verón, Punta Cana que pertenece a la provincia de La
Altagracia?
Para la ONE precisar con exactitud las unidades territoriales a las que se
refiere un dato estadístico es algo esencial. No es lo mismo decir que Higüey tiene 273,210 habitantes (confundiendo el nombre de la provincia
La Altagracia con el nombre del municipio) a que tiene 251,243 habitantes
(los del municipio de Higüey) o que 147,978 habitantes (los de la
zona urbana del municipio de Higüey denominada Salvaleón de Higüey).
Esta voluntad de precisión de los técnicos de la ONE nos puede jugar malas
pasadas en nuestra labor cotidiana; en estos términos mantuvimos, no hace
mucho, una conversación con un servicio de envío de paquetería:
- “¿A qué provincia manda usted el paquete?” –
nos preguntan -
- “A la provincia Duarte”
La encargada nos mira con desconcierto…
– “A San Francisco de Macorís” – le concedemos –
2. Un país en migajas (un país triturado)
En la República Dominicana, en el año 2010, existían 231 Distritos
Municipales[1];
en el momento que se realizó el VIII Censo Nacional de Población y Vivienda, en
el año 2002, había solo 98; es decir que en 8 años se crearon 133 distritos
municipales nuevos, un promedio de 17 nuevos distritos al año. Además, en el
mismo período, el número de municipio[2] pasó de 126 a 154.
La ley 176-07 del Distrito Nacional y los municipios es tajante
en lo relativo a las condiciones para la segregación de un nuevo municipio:
entre las 5 condiciones exigidas se incluye que “tanto el nuevo municipio como
el que se segrega resulten con una población superior a 15,000 habitantes”.
Pues bien, hasta 52 municipios (1/3 del total) tenían menos de 15,000
habitantes en el año 2010, según el Censo Nacional de Población y Vivienda.
Otro tanto ocurre con los distritos municipales; la ley exige tres
condiciones para su creación, una de las cuales es contar con al menos 10,000
habitantes. De hecho, 183 distritos municipales no cumplían con dicha condición
en el año 2010; el tamaño medio de los DM del país es de 7,899 habitantes.
Podemos suponer que no se cumple la norma; pero es preferible pensar que la
norma elaborada en 2007 ha impedido que la cosa fuera aun peor.
Tamaña compartimentación del territorio nacional no está facilitando una
gestión más cercana a los reales intereses y las preocupaciones de los
munícipes. Se constata, en cambio, que la capacidad técnica y de gestión de
juntas y ayuntamientos queda comprometida por la escasísima capacidad
financiera asociada a su pequeño tamaño.
Por eso, se han realizado esfuerzos por crear unidades territoriales
mayores que sirvan de efectivo marco para la planificación del desarrollo. A
través del decreto 710-04 se crearon los dos niveles superiores de la
organización territorial que son las tres macro regiones (Norte, Suroeste y
Sureste) y las diez regiones de planificación (ver mapa).
3. Un “objeto territorial no identificado”: el
distrito municipal
En la República Dominicana, la jerarquía territorial tiene ciertas
particularidades que la hacen especialmente confusa. Una de ellas es la
existencia de los “distritos municipales” (no confundir con el Distrito
Nacional), que se recogen en la Ley 176-07 de municipios y el Distrito
Nacional.
El distrito municipal es una unidad territorial que pertenece a un
municipio y que está regida por una junta de distrito.
¿Cuál es la dificultad que presenta esta unidad territorial? Brevemente,
sabemos que todo el territorio de una región pertenece a alguna de las
provincias que la componen; también sabemos que todo el territorio de una
provincia pertenece a alguno de los municipios que la componen; sin embargo, no
todo el territorio de un municipio pertenece a alguno de los distritos
municipales que contiene.
Por ejemplo: La provincia de Monte Plata tiene su territorio dividido entre
los municipios de Monte Plata, Peralvillo, Yamasá, Bayaguana y Sabana
Grande de Boyá. El Municipio de Sabana Grande de Boyá contiene los distritos
municipales de Majagual y Gonzalo; pero hay, además, una parte del territorio
que no es de ningún distrito municipal, sino que depende directamente del
Municipio de Sabana Grande de Boyá.
Por eso la ONE, cuando ofrece el dato de población del “municipio” de
Sabana Grande de Boyá, se ve obligada a especificar si está incluyendo
únicamente el territorio del municipio gestionado desde el Ayuntamiento o si,
por el contrario, está incluyendo también a la población de los distritos
municipales que le pertenecen (Majagual y Gonzalo) y que gestionan sus
respectivas Juntas de Distrito. Hablamos entonces de “municipio” por un lado y
de “municipio en sentido general” por el otro.
¿Es o no es confuso?
Corolario
Si quieren saber más sobre la división territorial y su aplicación para las
estadísticas municipales, pueden completar un curso virtual que la ONE pone a su disposición a
través de la Escuela Nacional de Estadística.
Muy importante, la ONE genera de forma regular un documento con la División
Territorial del país. La última versión es la del año 2012 y puede obtenerse a
través del sitio web de la ONE, www.one.gob.do. En este documento, cada región,
provincia, municipio, distrito municipal, sección, paraje o barrio y
sub-barrio, tienen un código numérico asignado que los distingue del resto,
para evitar confusiones. Incluso, aunque dos barrios o secciones tengan el
mismo nombre, cuentan con un código propio y así evitaremos confusiones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario